B'aktuns

Las inscripciones en estelas y otros monumentos mayas nos indican que los fines de período de la Cuenta Larga fueron importantes. Por ejemplo, en Tikal los nuevos k’atunes fueron celebrados regularmente mediante la construcción de conjuntos arquitectónicos conocidos como plazas de pirámides gemelas.

Las fechas de Cuenta Larga más antiguas que se registraron corresponden al séptimo k’atun, el cual inicia en el 3 de junio de 354 A.C., época en la cual surgen las primeras ciudades mayas, como El Mirador, Kaminaljuyu y T’akalik Ab’aj.

El inicio del octavo b’aktun (8.0.0.0.0) en el 5 de septiembre del año 41 d.C., coincide con el abandono de varias ciudades, como El Mirador, Cerros y Cival. Algo de gran importancia es que en Tikal hay registro de la conmemoración del inicio del noveno b’aktun (9.0.0.0.0), el 11 de Diciembre del año 435 D.C.

Esto también coincide con el surgimiento de las primeras dinastías en lo que ahora se conoce como el período Clásico, suponiendo así una época de importantes transformaciones sociales y políticas en las principales ciudades de la época.

Es en este momento que los mayas también gozaban de alianzas importantes con los habitantes de Teotihuacan, en el altiplano central de México.

De particular importancia es el inicio del décimo b’aktun (10.0.0.0.0) en el 11 de Marzo del año 830 d.C., época en que sucedía otra transformación social y política de las ciudades de las Tierras Bajas, y que de alguna manera marca el inicio de una nueva era en la historia maya.

Aunque los b’aktunes 11 y 12 nunca fueron conmemorados, hay suficiente evidencia para afirmar que estos cambios de ciclo fueron bastante influyentes en la vida de los mayas prehispánicos. Es por ello que el b’aktun 13 marca un evento trascendental dentro de la cosmovisión maya y debe ser motivo de la búsqueda de un cambio positivo en la vida de las personas.