B'aktun 13

La fecha inicial de la Cuenta Larga fue registrada por los mayas en varios monumentos, entre los que destaca la Estela C de Quirigua. La fecha no se registró como 0.0.0.0.0, sino como 13.0.0.0.0, y correspondió al día 4 ajaw en el caldendario tzolkin y 8 kumk’u de acuerdo al ja’ab. Según la inscripción de Quiriguá, el evento inicial de la Cuenta Larga puede ser interpretado como una creación, expresada metafóricamente como el posicionamiento de tres piedras sagradas por una pareja de dioses creadores.

El hecho que la fecha inicial sea 13.0.0.0.0 indica que este es al mismo tiempo la fecha en que finaliza un ciclo anterior. A partir de este dato, se considera entonces que la Cuenta Larga es en realidad la medición de ciclos de 13 b’aktunes, es decir, 1,872,000 días (5,125.26 años gregorianos). Entonces, el final del ciclo que inició el 11 de agosto de 3,114 a.C., fue el 21 de diciembre del 2012, que en connotación maya fue escrito como 13.0.0.0.0 4 ajaw 13 kankin.

Hoy en día, solamente se conoce un registro de esa fecha escrito por los mayas, el cual se encuentra en un monumento del sitio llamado Tortuguero.

Mucho se habló sobre el fin de este ciclo, a menudo con tintes apocalípticos. Sin embargo, para los antiguos mayas esta fecha no representaba el final de la Cuenta Larga ni el fin del mundo. Esto puede comprobarse por la naturaleza de las interpretaciones del monumento de Tortuguero y por dos inscripciones del sitio de Cobá, donde se registraron fechas en Cuenta Larga mucho mayores que el ciclo de 13 b’aktunes.

El b’aktun 13 no debe confundirse con las catástrofes que formaron parte de la mitología de otras culturas mesoamericanas, como las “eras de los soles” de los aztecas o las creaciones fallidas narradas en el Popol Vuh. De cualquier manera, el significado de estos mitos se centra en las transformaciones de los seres humanos y no sobre catástrofes que acaben con ellos.